Muchas veces en consulta surge este dilema. Soléis decirnos que os han tratado con agujas, sin saber realmente qué os han hecho y para qué han utilizado agujas en vuestro tratamiento.

 

Es importante saber que ambas técnicas no tienen nada en común más que el uso de una aguja en su aplicación.

 

La acupuntura es una herramienta de la medicina alternativa y tiene su origen en la medicina tradicional China hace más de cuatro mil años. Mientras que la punción seca tiene su origen en los años cuarenta.

Ambas han demostrado ser de gran utilidad en la práctica clínica para el tratamiento del dolor pero actualmente la acupuntura no cuenta con evidencia científica fehaciente que explique su funcionamiento (aunque se reconozca su efectividad en muchos casos).

 

En la práctica clínica de fisioterapia hoy en día es muy frecuente utilizar técnicas invasivas. Podemos hablar de tres grandes herramientas invasivas que solemos utilizar: punción seca, electrolisis y neuromodulación percutánea.

 

Hoy queremos explicar brevemente una de estas técnicas que nosotros utilizamos habitualmente en Tempus Fisio: la punción seca.

 

La punción seca profunda es la técnica invasiva por excelencia que utilizamos para el tratamiento del dolor muscular. Tiene una alta efectividad ya que conseguimos acceder a zonas donde no podríamos llegar en ningún caso únicamente con terapia manual. Su objetivo es conseguir desactivar un punto gatillo activo que está ocasionando dolor en el paciente. En este punto me parece importante recordar qué es un punto gatillo:

 

             Afirmamos rotundamente que las contracturas musculares «NO SON NUDOS  NI ES UN DOLOR QUE APARECE CUANDO SE TE MONTAN LOS TENDONES».

 

Un punto gatillo muscular es una zona hipersensible que cuando está activo genera en el músculo fatiga, sensación de pérdida de fuerza y dolor, generalmente suele ser un dolor referido (que se deriva a otras zonas distintas a la localización del punto gatillo).

 

Debemos saber que cualquier contracción muscular es posible gracias a una correcta activación nerviosa. En el músculo tenemos millones de terminaciones nerviosas gracias a las cuales el músculo es capaz de contraerse o relajarse según las necesidades que tengamos. En muchas ocasiones, cuando vamos acumulando carga, tensión, malas posturas, estrés… esta conexión neuromuscular empieza a fallar y hay zonas del músculo que se quedan continuamente contraídas debido a que se produce una activación continua de acetilcolina (es un neurotransmisor que no deja que las fibras musculares se relajen). Si esto se mantiene en el tiempo habrá un peor flujo sanguíneo, con lo que eso conlleva (peor aporte de nutrientes y peor eliminación de sustancias de desecho).

 

Aún no se sabe a ciencia cierta el mecanismo de acción exacto de la punción seca, pero se sabe que en el momento en el que la aguja entra en contacto con el punto gatillo (palpado previamente por el fisio), este se consigue inactivar.

 

Muchos de vosotros sois partidarios de que apliquemos este tipo de técnicas en vuestros tratamientos porque experimentáis cambios más efectivos y duraderos en la sintomatología pero, ¿hay algún efecto secundario en la aplicación de esta técnica?

 

Es sensato reconocer que no es una técnica agradable y que puede resultar molesta (aunque se realiza de una forma rápida y muchos de vosotros preferís la punción seca que la terapia manual a secas…). También en algún caso, si se pincha algún pequeño capilar podemos generar algún pequeño hematoma localizado en la zona de la punción (cuidado los que tomáis anticoagulantes), y con menos frecuencia en algún caso también se produce una reacción vasovagal.

 

Bajo nuestro punto de vista lo que va a hacer que la técnica sea más o menos efectiva va a recaer en la forma en la que complementamos esta técnica. En nuestro caso siempre nos gusta combinarlo con la aplicación previa de terapia manual, aplicación de estiramientos tanto en consulta como domiciliarios con su aprendizaje previo en consulta, y con otras técnicas como la diatermia, que en próximos post os hablaremos un poquito sobre ella.

 

En cualquier caso, decidáis o no dar el consentimiento a vuestro fisioterapeuta para que os realice esta técnica, preguntad para qué os lo hacen, cuál es el fin y en qué consiste el tratamiento. Es importante ponerse en manos de profesionales y que estos sepan lo que hacen y por qué.

 

Elena García Clemente

N° col. 40-2586

Fisioterapeuta en Tempus Fisio